I CERTAMEN DE POESÍA EROS * NAHIA FILM FEST 2017

POEMA GANADOR
 

De repente, te conozco


Y en aquel despacho ajeno
quedó para siempre la huella
de nuestras figuras desnudas
bailando al compás por primera vez.


El frío del suelo
hacía que me estremeciese
por el contraste que sentía
con el calor que emanaba de tu piel.


Como dos notas superpuestas en un pentagrama,
nuestros jóvenes cuerpos vibraban llenos de excitación.


Dos mujeres, una sentada sobre la otra
sintiendo el roce de sus genitales
cada vez más húmedos por el movimiento natural
de sus frenéticas caderas.


Nos mirábamos a los ojos
y es que hacía solo una hora
que habíamos intercambiado una simple conversación
sentadas en la Gran Vía en una de las aceras.


Pero enseguida la habíamos convertido
en danza y canto; goce y gemidos.
Sentía una atracción tan fuerte por ti
que no imaginas lo que significaba poderte besar.


Pasábamos del do al sí,
subiendo rápidamente por la escala de notas
cada vez más adentro la una en la otra,
un disfrute compartido y sin necesidad de acuerdo.


Tu suave piel, tus jugosos pechos.
Sentía la euforia de llevar una hora de concierto.

 

Lorena García

POEMA FINALISTA
 

NO LO TENGO CLARO Y TAMPOCO ESTÁ EN LA RAE


Me he levantado pensando,
dubitativa, orgasmosa.
Que lo de anoche no sé bien qué fue,
si magia o tormenta tropical.


Y luego pensando, divagando,
dibujando mi cuerpo difuso
por tu goma de borrar,
que digo yo,
que será la resaca de tu olor
que no me ha dejado comer tranquila,
que será la resaca de aquel jazz
que no me deja escuchar sin trompetas la tripa
y será la resaca de tu cuerpo
que no permite, bajo ningún concepto,
cerrar el grifo de mi tanga.


mmmm...Ser, no sé lo que será,
pero si se repite,
porque la resaca remite
y tu cuerpo ya ha oradado la conciencia de mi placer,
si se repite,
va a haber que ponernos a salvo,
ya sabes, la gomita,
esa que ata y desata tu cintura a la mia
calzándonos una a otra
como escuadra y cartabón,
como quien baila sobre los pies grandes
siendo bien chica,
como quien goza acelerando en tu espalda,
esa carretera bendita.
Bendito purgatorio si para sacar estas manchas
hay que frotarse bien fuerte las tripas.


Que si es por follarte, cariño,
al infierno, pienso entrar por lista.


Y es que si se repite
va a haber que hacerlo sobre sábanas ignífugas
y sacar de mi culo los trozos rotos de tu cama
y mi pelo de entre tus huesos, de entre tus sesos,
y afilarte las uñas magas
sobre los acordes bien altos de mi cuello.


Si es que se repite, te pido bien digna,
fóllame como yo me follaría, como tú te follarías
como siquiera ninguna de las dos se atrevería.


Será la resaca,
de este mete y calla,
de arriba a bajo,
del centro a fuera,
del chupa, del toca,
del no me da la gana,
del te muerdo la boca,
del te muerdo toda el alma.


Será, sin duda será la resaca de nuestro sexo
que me ha revuelto la cara,
y después de ponermela bien dura,
se va y me deja entre las piernas con la puta duda.
¿Será o no será tu resaca...?


Amaranta Buenanoche

I CERTAMEN DE RELATO CORTO EROS * NAHIA FILM FEST 2017

RELATO GANADOR

El ritual

Un día a la semana, como mínimo, se viste con la camiseta de su equipo de fútbol, y se marcha, y me deja sola en casa, a oscuras de su voz y sus caricias.

 

A menudo me invade el temor de que cualquiera de sus ausencias pueda ser la definitiva, por eso cuando tras varias horas que son varios mundos deshabitados, vuelvo a escuchar el chasquido metálico de la puerta, respiro aliviada y, de inmediato, comienzo a devorarme en la anticipación, pues sé que desde que da el primer paso en el recibidor ya se estará deshaciendo de alguna prenda. El ritual es siempre el mismo: yo la espero junto a la ventana del salón hasta que ella entra, desnuda, y me mira, y me sonríe, y después se recuesta en el sofá y me llama a su regazo. En la mayoría de las ocasiones, para que corra a su encuentro, le basta con exhibir ante mí ese delicioso aroma a sudor y tabaco, a lamento y éxtasis, a hormigón y césped recién cortado que emana de su piel en cada regreso, y las pocas veces en las que consigo fingir indiferencia para castigarla por su abandono, ella contraataca con silbidos, o diciendo mi nombre entre ronroneos irrenunciables, o con risas líquidas de niña traviesa, o con susurros de eses desmesuradas, como látigos que marcasen mi destino, como burbujas de saliva que me envolvieran, que me arrastrasen sin resistencia posible hasta sus pies.

 

Entonces, al sentirme cerca, me atrapa con sus piernas, me peina con sus dedos, frota su barbilla lenta sobre mi cabeza. Y soy suya. De nuevo. Y recorro a continuación durante siglos todos sus pliegues con mi lengua, hasta que un gemido agónico me hace entender que por hoy hemos terminado.

 

Aún no me permite dormir en su cama pero, al menos, cuando me saca a pasear por el parque ya no me pone la correa.

Raúl Clavero Blázquez

RELATO FINALISTA

AMA DE CASA INFILTRADA


Me habían hablado de aquel lugar pero nada de lo que había oído estaba a la altura de la realidad, las expectativas de mis fantasías se vieron superadas. Desde que puse el primer pie dentro me di cuenta que iba a ser la experiencia más excitante de toda mi vida. El olor a sexo mezclado con elegante perfume era sólo el aperitivo para abrir boca a lo que me esperaba.


Me pusieron una máscara con plumas de colores para conservar mi identidad. Descendí a un sótano de lujo con interminables salas, habitaciones e incluso circuitos, todo ello privado de luz natural y adornado con todo tipo de luces tenues de colores o ausencia de ellas.


El test online que hice unos días atrás, indicó que para satisfacer mis deseos ocultos, viviría mi experiencia ideal en la sala 22. Una vez dentro me encontré con otras tres mujeres, que como yo iban desnudas y enmascaradas. Las tres eran prostitutas androide. Yo, una humana, ama de casa infiltrada haciéndose pasar por puta robótica. Íbamos a recibir a cuatro hombres clientes del club, tal como yo.


Cada uno eligió a una de nosotras. Mi hombre me cargó en brazos, hundiendo su boca en mi cuello, hasta una de las cuatro camas ubicadas en forma circular, en el centro de la sala. El nivel de excitación superaba todo lo que conocía. Sus dedos paseaban por mi piel. Manos desconocidas sacando sensaciones nuevas. La clandestinidad del lugar aumentaba la excitación, ambientada por los gemidos de nuestros compañeros de orgía, los sonidos húmedos y chapoteantes, el roce de los cuerpos.…


Cuando el placer parecía bordear sus límites, los hombres se levantaron para cambiar de cama, por lo que deduje que aún me faltaban tres penes por conocer, tres formas de besar y tres cuerpos que explorar, por un momento pensé que lo de ser prostituta quizás no estaría tan mal.


Después de largas horas de sexo, un tanto exhausta fui a las duchas. Con el rabillo del ojo noté que en las paredes había unos agujeros y tras ellos, ojos que se agitaban. Imaginé una sala repleta de voyeristas agitando sus miembros, extasiados al mirarme. Pronto, me uní a su festín onanista.


En la salida me esperaba uno de los guardias de esmoquin y antifaz. Me entregó una tarjeta con el dossier de mi experiencia, que incluía un video completo de todas mis aventuras. Me despedí y corrí como una niña emocionada con un regalo hasta el ascensor que me llevó al parking.


Mientras conducía, la sensación de haber descubierto un mundo nuevo me mantenía excitada. Vi el informe en la pantalla del coche y, según los resultados, aún podía disfrutar de otras ciento sesenta y nueve experiencias, siendo cada una de ellas diferente a la siguiente.


Al llegar a casa, me aboqué a preparar la comida para esperar a mi marido. Mientras cenábamos, le conté lo mucho que me había gustado la clase de yoga y que en adelante, iba a ir todas las semanas.

Ana Sanchís Martín

JURADO

Ana Isabel Aguilar Béjar

Máster en Autoconocimiento, Relaciones Humanas y Sexualidad por la Universidad de Sevilla y Educadora Emocional por la Escuela Alejandría de Gestalt de Granada.

Se forma en Arteterapia "Un espacio para crecer" en el Centro de Arteterapia de Andalucía El Caminante, Málaga.

Ana López Talavera

Terapeuta sexual y sexóloga licenciada en pedagogía por la universidad de Granada. Máster en sexología y en pedagogía. Promotora de Punto T tienda erótica&cultura sexual.

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